Un bus incinerado y grafitis del ELN prendieron las alarmas en la vía La Unión-Nariño, una zona que lleva dos décadas sin presencia guerrillera. Sin embargo, la Gobernación de Antioquia confirmó que todo sería una fachada de bandas locales para extorsionar a los transportadores.
El viernes de la semana pasada, hombres armados y con camuflado pararon un bus en el corregimiento Mesopotamia de La Unión, bajaron a los pasajeros y le prendieron fuego al vehículo. Poco después, aparecieron grafitis del autodenominado ELN en la vía.
El fantasma de la guerrilla asustó a una subregión que lleva cerca de 20 años sin la presencia de estos grupos. Pero tras un consejo de seguridad con Ejército, Policía y alcaldes locales, la conclusión fue clara: allí no hay reductos del ELN ni disidencias de las FARC.
«Eso sale del trabajo de inteligencia que permanentemente adelantan las fuerzas en territorio y la información que constantemente reciben nuestros alcaldes de primera mano», aseguró Luis Eduardo Martínez, secretario de Seguridad de Antioquia, según recogió El Colombiano.
Entonces, ¿quién quemó el bus? La inteligencia apunta a que en la zona delinquen realmente el Clan del Golfo, la banda El Mesa y delincuencia común, enfrascados en una guerra por las rentas del microtráfico.
La principal hipótesis de la Gobernación es que el ataque fue un caso de extorsión contra empresas de transporte y comerciantes del sector, usando el nombre de la guerrilla para generar más terror. Por eso, el gobernador Andrés Julián Rendón mantiene en pie una recompensa de hasta $200 millones por información que permita capturar a los verdaderos responsables.
Lo que viene
Las autoridades locales le pidieron a la Fuerza Pública aumentar los patrullajes conjuntos en este corredor vial. Además, se está evaluando si será necesario implementar acompañamiento nocturno para los transportadores, mientras se fortalecen las redes de denuncia ciudadana para anticiparse a las bandas.
Con información de El Colombiano.






