Tras el terremoto del 10 de agosto, la Fundación Grupo Argos presentó los modelos de vivienda rural que se arman como un rompecabezas para los damnificados. El proyecto, financiado junto al cantante Nicky Jam, arrancará su primera fase en el Suroeste antioqueño y Caldas.
Levantar una casa en la ruralidad colombiana suele ser un dolor de cabeza por el peso de los materiales y la falta de vías. Pero para las familias cafeteras que lo perdieron todo en el terremoto del 10 de agosto, la solución llegará empacada y lista para armar.
La Fundación Grupo Argos presentó los primeros modelos de vivienda sismorresistente que se construirán para los damnificados. Las casas costarán entre $90 millones y $110 millones, y se pueden levantar en apenas tres semanas una vez esté lista la losa de concreto en el terreno.
El secreto está en un sistema de acero liviano que funciona “como un LEGO”, según explicó Elizabeth Londoño, directora del programa Casa para Mí de Grupo Argos, en diálogo con El Colombiano. Las piezas llegan al lugar y se ensamblan, logrando una estructura hasta un 80 % más liviana que la mampostería tradicional.
“Encontramos esta solución que es una solución liviana y que ocupa poco volumen, lo que hace muy eficiente logísticamente”, detalló Londoño. Además, explicó que ante un nuevo temblor, la fuerza no tumba los muros porque “se distribuye en ese montón de conexiones”.
La plata para arrancar ya está sobre la mesa. El proyecto cuenta con $13.000 millones aportados por Grupo Argos y el reguetonero Nicky Jam a través de la campaña Adopta un Hogar, y esperan duplicar esa cifra sumando a otros empresarios y artistas a la iniciativa.
Las primeras viviendas ya están en la fábrica y tienen un destino fijo: las familias cafeteras de Ciudad Bolívar, en el Suroeste de Antioquia, y Chinchiná, en Caldas.
Lo que viene
La capacidad actual del programa es de tres casas diarias, pero la meta es subirla a seis a corto plazo. Aunque estos primeros modelos son exclusivos para zona cafetera, ya preparan diseños distintos para el Chocó y el Valle del Cauca. “Estos son los primeros cafeteros, pero el equipo está trabajando para diseñar prototipos que no sean ajenos a la cultura y al territorio”, confirmó Londoño.
Con información de El Colombiano.






