La cantante argentina terminó el vínculo laboral con Alejandro Stoessel y pidió revisar las cuentas de su carrera. Según una investigación, los ingresos de la artista están en sociedades donde ella no tiene participación.
Imagínense trabajar durante 15 años, llenar estadios y darse cuenta de que la plata de su carrera está a nombre de otro. Eso fue lo que le pasó a Tini Stoessel tras romper cobijas laboralmente con su papá, Alejandro Stoessel, hace unos tres meses.
La artista argentina pidió una auditoría para saber cómo se había manejado su patrimonio todo este tiempo. Según una investigación de Infobae, reseñada por Pulzo, el resultado dejó a la familia sacudida: los derechos económicos y de imagen de la cantante están vinculados a sociedades en las que ella no tiene ni una sola acción ni control.
El reporte señala que Tini facturó a nivel personal en 2025 mucho menos dinero del que manejaron las compañías que firmaron los acuerdos de su carrera. De hecho, el único con capacidad para recibir las utilidades de esas sociedades sería su papá.
La cosa llegó al punto de que la artista no tenía autorización para mover la plata de esas empresas. Según el medio argentino, solo hasta junio de 2026, y gracias a la intervención de sus abogados, Tini logró acceder personalmente a su única cuenta bancaria exclusiva.
La auditoría también destapó que no hay contratos que le garanticen a la cantante ganancias futuras por sus discos o proyectos, aunque ella nunca cedió formalmente sus derechos. Al parecer, firmaba documentos a petición de las empresas confiando ciegamente en quienes le administraban la carrera.
Lo que viene
Mientras Tini sigue preparando las fechas de su gira FUTTTURA por América Latina y Europa, actualmente está en plena negociación con su papá para recuperar el control de su plata. Aunque todavía no hay acusaciones judiciales, el círculo de la artista no descarta que la revisión termine en un pleito legal si encuentran irregularidades del pasado, según indicó Infobae.
Con información de Pulzo.






